HABANOS ES UNA DENOMINACIÓN DE ORIGEN

La Denominación de Origen Habano puede ser otorgada a todos los tabacos (o puros) en los que el 100% del Tabaco haya sido cultivado en Cuba. Asimismo es requisito imprescindible que los tabacos hayan sido manufacturados en Cuba, tras múltiples y severos controles tanto a nivel del proceso agrícola de cultivo y secado, como la fase de elaboración en las fábricas, en todos los momentos de elaboración: selección de las hojas adecuadas, control de elaboración, control del tiro, del sabor legítimo de cada una de las marcas y finalmente de la calidad de su apariencia y presentación.

La Calidad del Habano Resulta de la mística unión de 4 factores: Suelo, Variedades del tipo de tabaco negro cubano, clima y la sabiduría de nuestros campesinos y torcedores A pesar de múltiples intentos de adquirir la calidad de un auténtico Habano en otras regiones del planeta con semillas de origen cubano, nunca llegan a la calidad inigualable del Habano. Estos mismos factores: radiación solar, temperatura media, humedad atmosférica, composición del suelo y del subsuelo, en armónica combinación, son los que hacen que tabaco de “las calidades del Habano, tanto en su aspecto agrícola como en el industrial, sólo pueda producirlo CUBA. Por lo tanto el sello de Habanos que adorna las cajas de las marcas es la garantía que certifica que esos tabacos (o puros) están amparados por la Denominación de Origen Protegida Habanos. O lo que es lo mismo es una garantía de calidad y origen que solo se otorga a los mejores tabacos (o puros) elaborados en Cuba bajo las más estrictas normas de calidad, con las mejores hojas seleccionadas de las regiones tabacaleras de la Isla.

LOS FORMATOS “CLASICOS” (CUBA)

El vitolario que podemos llamar “clásico” se corresponde con las medidas de las vitolas elaboradas en Cuba desde el s. XIX, ya que las marcas de esta procedencia fueron las que primero alcanzaron fama y renombre mundial. Casi todas las vitolas actuales se basan en las elaboradas por los fabricantes españoles asentados en Cuba que, a su vez, se basaron en las que habían empezado a elaborar en el s. XVIII las fábricas de Sevilla y Cádiz. Aún hoy se mantienen los nombres de muchas de esas primeras vitolas, aunque sus medidas se han modificado con el transcurso del tiempo, las modas y las preferencias de los fumadores.

El vitolario cubano, el “clásico”, se fue completando y definiendo durante la última mitad del siglo pasado y primer cuarto de este, épocas que se corresponden con el auge de la industria tabaquera de la colonia española y con su resurgir tras la independencia de Cuba a raíz de la guerra del 98. Algunas de las vitolas más famosas y apreciadas en la actualidad no nacieron hasta bien entrado este siglo, como es el caso de las Julietas (o “Churchills”), creados en honor de Sir Winston Churchill o los Laguito No. 1 (o Lanceros), elaborados inicialmente para el consumo personal de Fidel Castro.

Y fue, precisamente, el triunfo de la Revolución de Fidel Castro, en 1959, la que origino este pequeño cisma en el vitolario. El autoexilio de los grandes tabaqueros cubanos, su asentamiento en otros países productores de tabaco y el bloqueo norteamericano de Cuba, se conjugaron para crear una situación que favoreció la aparición de nuevas marcas en países que hasta entonces tenían muy poca o ninguna tradición tabaquera. A medida que estas nuevas marcas empezaron a ser conocidas, especialmente en EE.UU., fueron alejándose de sus orígenes y adquiriendo características que las diferenciaran de las más famosas marcas cubanas.

En la actualidad, las vitolas no cubanas mantienen los mismos nombres que tenían antes, pero han ido modificando sus medidas para convertirse en productos bien diferenciados y con personalidad propia. Pero como estas variaciones son mínimas, se considera que siguen siendo las mismas vitolas.

En este momento, una de las clasificaciones de formatos más empleada en todo el mundo tiene que ver con el grosor o cepo de los cigarros. Precisamente es el grosor lo que interviene decisivamente en muchas de las características más importantes del cigarro durante la fumada, como son el tiro, la combustibilidad o la fortaleza. Esta clasificación agrupa a los cigarros en tres categorías: calibre grueso, calibre medio y calibre fino.

LAS VARIANTES NO CUBANAS

Todos los formatos que existen en el mundo, tienen su origen en el vitolario cubano “clásico” que, a su vez, se basa en el primer vitolario creado por los españoles. Desde finales del siglo pasado, pero con mayor intensidad a partir de 1959, año del triunfo de la revolución, muchos cubanos se marcharon de Cuba, entre ellos las grandes familias tabaqueras, y se establecieron en países que contaban con buenas zonas tabaqueras. Así, países como República Dominicana, Honduras, Nicaragua o EE.UU., con poca tradición tabaquera hasta la fecha, vieron como una serie de profesionales del tabaco empezaban a levantar de nuevo sus antiguos negocios.

Aunque no fueron los primeros en hacer puros a mano fuera de Cuba, ya se hacían en Canarias, Filipinas, Miami, etc., (por españoles y exiliados cubanos), los exiliados cubanos han sido los primeros y máximos promotores de los cambios hechos en el vitolario clásico. Hoy, la mayoría de marcas no cubanas de puros premium tienen medidas que se diferencian de las de Cuba. Así, podemos encontrar cambios, pequeños pero significativos, en medidas tan importantes como el cepo, la longitud o incluso la forma del puro.

De todas formas estos cambios no complican mucho al consumidor, que ya habituado al vitolario clásico, encasilla el puro que se va a fumar en el mismo, sin darle demasiada importancia a la “nueva medida” que, a lo mejor sólo se diferencia en unos milímetros de largo o de cepo.

Sobre las razones que han llevado a estos empresarios a cambiar las medidas en las marcas no cubanas, simplemente puede ser debido al deseo de diferenciar sus cigarros de los habanos, un producto demasiado establecido, con el que no pueden evitar las continuas comparaciones. Tal vez es su manera de decir que su producto es diferente, que tiene alguna distinción especial y que, por lo tanto, no debe ser comparado con los habanos.

Agradecemos su preferencia.

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